Colección Clásicos - El Quijote

Formato: 
19 cm x 26 cm
N° Páginas: 
260
ISBN: 
978-987-4007-07-0
$ 290

Para lectores apasionados El Quijote adaptado por Horacio Clemente. También en versión pocket : 14 cm x 20 cm $265.-
Quizá lo más conocido de Don Quijote sea su pelea con los molinos de viento. Sin embargo son numerosas sus aventuras, algunas, tanto o más disparatadas y divertidas. Las contamos para que quienes las desconozcan las conozcan o para que quienes las conozcan las rememoren. En menos páginas, por supuesto, pero respetando la fidelidad y la gracia conque Cervantes las contó.

Acerca del Libro (resumido): 
Quizá lo más conocido de Don Quijote sea su pelea con los molinos de viento. Sin embargo son numerosas sus aventuras, algunas, tanto o más disparatadas y divertidas. Las contamos para que quienes las desconozcan las conozcan o para que quienes las conozcan las rememoren. En menos páginas, por supuesto, pero respetando la fidelidad y la gracia conque Cervantes las contó.
Acerca del libro: 

La intención del autor es ofrecer una versión de esas inusitadas aventuras de Don Quijote para que los más jóvenes (y los grandes) las conozcan, les pierdan el miedo, se diviertan leyéndolas, saquen conclusiones de esa lectura, y aprendan acerca de todo lo que nos puede suceder cuando nos volvemos más locos de lo razonable. Porque don Quijote fue eso: un loco de atar, al menos en apariencia...

Sobre el autor: 

Horacio Clemente nos narra su vida de este modo:
El 23 de noviembre de 1930 se produjo un gran acontecimiento en mi casa: nací yo. Mi papá corría de un lado para otro, corrían mis hermanos (que eran ya mayores que yo) y corría la vecina que había venido a conocerme. Corrían para atenderme a mí y a mi mamá, que era la única que no corría porque se mantenía en la cama dándome de mamar y porque, debido a mi glotonería, no la dejaba ni levantarse para ir al baño. Así crecí: contento, mimado y malcriado.
Cuando me hice mayorcito comenzaron los problemas: me obligaron a lavarme los dientes, a vestirme solo, a no hacerme pis en la cama y a ir al colegio. Así fui aprendiendo que si uno quiere progresar en la vida y convertirse en una persona útil tiene que volverse responsable y hacerse cargo de muchas obligaciones. Y cuando aprendí a ser responsable y a hacerme cargo de muchas obligaciones me casé, tuve hijos y hasta he llegado a tener nietos. Una mujer y tres varones; uno mejor que otro, ya que todos salen a mí.
También debe trabajar cuando uno se vuelve responsable y empieza a hacerse cargo de sus obligaciones. Entre todos los trabajos que tenía para elegir me quedé con el de escritor. Sí: trabajo de escritor desde hace varios años. Y he ganado tanto dinero con mis libros que he tenido que alquilar varias cajas de seguridad donde guardarlo. ¿No me creen? ¿Me creerán entonces si les digo que soy escritor porque es el trabajo que más gusta aunque no me de para millonario? Y porque me gusta escribí estos libros: “El chancho limpio”, “La nena que quería ser perro”, “La gallina de los huevos duros”, “De viaje”, “Historias con perros y gatos”, “El pueblo de San Perro y éste: “La gallina enamorada”. Hay algunos más, pero todas son historias verídicas y tomadas de la realidad. Porque hay una cosa importantísima: si uno quiere ser un buen escritor no debe mentir.

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